Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2005.
03/08/2005
09/08/2005
DISCURSO A FAVOR DE LA GRATUIDAD DE LA ENSEÑANZA
Es lo que pasa cuando te da por leer mientras estás unos días en la playa. He encontrado algo tan llamativo como un discurso pronunciado hace 151 años, un discurso viejo, de estilo antiguo que a veces incluso causa sonrisas, pero un discurso con el que se defendió hace siglo y medio muchas libertades que entonces no existían en España y con las que ahora contamos. Emilio Castelar, una figura histórica en nuestro país y en la América latina, un firme defensor de la democracia, de la gratuidad de la enseñanza, de la abolición de la esclavitud y de la libertad de imprenta, así como de la separación de la iglesia del estado. Todas estas ideas, tan comunes hoy en día, tan normales para nosotros, requirieron para ser aceptadas en nuestra sociedad grandes esfuerzos y mucha constancia.
Con este discurso se dio a conocer Castelar, el día 25 de Septiembre de 1854, cuando el minoritario partido demócrata al que pertenecía organizó una reunión en el Teatro de Oriente de Madrid. Contaba con veintidós años y sorprendió a los presentes con su locuacidad, vehemencia y claridad de ideas. Castelar intervino cuando los asistentes se encontraban ya cansados, pero fue capaz de eliminar todo cansancio de su ánimo y consiguió el apoyo del auditorio. También se dice de este discurso que fue construido en muy pocas horas, pues Elimio Castelar no acudía con intención de hablar.
En esa época, los discursos eran todo un ejercicio de retórica y prosa, eran extensos y muy floridos. El texto es demasiado largo para que yo lo escriba entero y para que una persona de hoy, apresurada, lo lea de una vez de principio a fin. Copio únicamente la parte central del discurso, en la que realmente hace alusión a los principios de sufragio universal y libertad de imprenta. Anteriormente, ha estado hablando de la revolución, de la universalidad de los principios democráticos, los autoritarismos... Es cuando comienza a exponer lo que yo copio, comenzando por la idea de que el pueblo merece el derecho de voto y la enseñanza gratuita para salir de su ignorancia ya que es quien ha dado su vida por la libertad luchando en la revolución que acababa de finalizar, ha sido quien ha muerto en la batalla y sin embargo la política le niega el derecho a expresarse en las urnas. Prestad atención a la grandilocuencia con la que se expresa, bastante exagerada para lo que hoy día se aceptaría, pero que en aquél entonces era sumamente emotivo, eran palabras que ensalzaba el ánimo de los oyentes.
Señores: la revolución no puede ser popular si el sufragio no es amplio; mejor diré, si no es completo. Dicen que el pueblo no conoce sus derechos: ¡Ay! El jornalero que abandona su hogar, desoye el lloro de su mujer y de sus hijos, únicos lazos que le atan a la tierra, se lanza a la calle ofreciendo desnudo pecho al plomo asolador del despotismo, lucha con denuedo y muere con gloria, el pobre pueblo siempre esclavo, ¿se verá halagado el día tremendo de las contiendas sangrientas y vilmente proscrito el día feliz de las contiendas legales? (Prolongados y repetidos aplausos que impiden continuar al orador por un momento.) ¿Su voz no ha de resonar sino entre el estruendo de las fraticidas armas, y su majestuosa figura no ha de lucir sino al pálido resplandor de las hogueras? El pueblo da la vida por su libertad, pero no puede dar por la libertad su voto. ¡Qué sofisma!
...[]...
Señores, ¡el pueblo del siglo XIX no es ilustrado! Eso es mentira. Ese pueblo tiene por cetro el rayo, por mensajero el relámpago. Ese pueblo mandó un día en la convención que la victoria le obedeciera y le obedeció la victoria (Aplausos.) Ese pueblo ha recibido la herencia de todos los siglos y ha reconquistado con la fuerza de sus ideas la completa serie de todos sus derechos; ese pueblo, en fin, ha visto los fantasmas de lo pasado caer trémulos de espanto a sus pies pidiendo un ósculo de paz. (Ruidosos aplausos.) Necesita educación. ¡Quien no ... (... continúa)
Con este discurso se dio a conocer Castelar, el día 25 de Septiembre de 1854, cuando el minoritario partido demócrata al que pertenecía organizó una reunión en el Teatro de Oriente de Madrid. Contaba con veintidós años y sorprendió a los presentes con su locuacidad, vehemencia y claridad de ideas. Castelar intervino cuando los asistentes se encontraban ya cansados, pero fue capaz de eliminar todo cansancio de su ánimo y consiguió el apoyo del auditorio. También se dice de este discurso que fue construido en muy pocas horas, pues Elimio Castelar no acudía con intención de hablar.
En esa época, los discursos eran todo un ejercicio de retórica y prosa, eran extensos y muy floridos. El texto es demasiado largo para que yo lo escriba entero y para que una persona de hoy, apresurada, lo lea de una vez de principio a fin. Copio únicamente la parte central del discurso, en la que realmente hace alusión a los principios de sufragio universal y libertad de imprenta. Anteriormente, ha estado hablando de la revolución, de la universalidad de los principios democráticos, los autoritarismos... Es cuando comienza a exponer lo que yo copio, comenzando por la idea de que el pueblo merece el derecho de voto y la enseñanza gratuita para salir de su ignorancia ya que es quien ha dado su vida por la libertad luchando en la revolución que acababa de finalizar, ha sido quien ha muerto en la batalla y sin embargo la política le niega el derecho a expresarse en las urnas. Prestad atención a la grandilocuencia con la que se expresa, bastante exagerada para lo que hoy día se aceptaría, pero que en aquél entonces era sumamente emotivo, eran palabras que ensalzaba el ánimo de los oyentes.
Señores: la revolución no puede ser popular si el sufragio no es amplio; mejor diré, si no es completo. Dicen que el pueblo no conoce sus derechos: ¡Ay! El jornalero que abandona su hogar, desoye el lloro de su mujer y de sus hijos, únicos lazos que le atan a la tierra, se lanza a la calle ofreciendo desnudo pecho al plomo asolador del despotismo, lucha con denuedo y muere con gloria, el pobre pueblo siempre esclavo, ¿se verá halagado el día tremendo de las contiendas sangrientas y vilmente proscrito el día feliz de las contiendas legales? (Prolongados y repetidos aplausos que impiden continuar al orador por un momento.) ¿Su voz no ha de resonar sino entre el estruendo de las fraticidas armas, y su majestuosa figura no ha de lucir sino al pálido resplandor de las hogueras? El pueblo da la vida por su libertad, pero no puede dar por la libertad su voto. ¡Qué sofisma!
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Señores, ¡el pueblo del siglo XIX no es ilustrado! Eso es mentira. Ese pueblo tiene por cetro el rayo, por mensajero el relámpago. Ese pueblo mandó un día en la convención que la victoria le obedeciera y le obedeció la victoria (Aplausos.) Ese pueblo ha recibido la herencia de todos los siglos y ha reconquistado con la fuerza de sus ideas la completa serie de todos sus derechos; ese pueblo, en fin, ha visto los fantasmas de lo pasado caer trémulos de espanto a sus pies pidiendo un ósculo de paz. (Ruidosos aplausos.) Necesita educación. ¡Quien no ... (... continúa)
CÓMO CONSEGUIR LA AUTO-CENSURA
Antes de que el Espíritu Santo viniera a la Tierra a elegir un nuevo Papa, leí en “El Semanal” un interesante artículo sobre el modus operandis de la Congregación para la Doctrina de la Fe para callar a aquellos que se salían de la doctrina. Relataba el autor que muchos eran los jóvenes sacerdotes que comenzaban a escribir teología con denuedo e ilusión, hasta el punto de llegar a veces a cruzar una invisible línea marcada por el dogma. La Congregación estudia todos los escritos que surgen de manos de sus sacerdotes y cuando encuentran un caso como este no se llevan las manos a la espada y piensan en cómo torturar al desdichado, ni si es pertinente excomulgarlo. Lo único que hacen es contactar con él e insinuarle de buenas formas que lo que está escribiendo no es del todo de su agrado y no se puede publicar tal cual. Es tan sencillo como eso, dar un aviso pero por una causa que no llegan a determinar. La Congregación sabe que a partir de ese momento las dudas asaltarán la mente del hombre, que comenzará a darle vueltas sobre qué frases exactamente no han gustado, si no se habrá extralimitado, si no sería mejor escribir la próxima vez de otro modo... la incertidumbre y la ansiedad pueden llegar a apoderarse de una persona y temerosa de las repercusiones de unas palabras le pueden llevar al miedo. La Congregación no ha llegado a amenazar, simplemente ha censurado temporalmente el escrito y no ha explicado la causa. El sacerdote sabe que la Congregación es poderosa y que sus futuras pretensiones peligran si se opone a ella. Asimismo es consciente de que leen todos sus escritos y que no es posible escapar a este control. Si la estrategia de la Congregación tiene éxito, el sacerdote se desanimará y tratará de ceñirse más a la norma llevado por el temor, se habrá auto-censurado. Aquél artículo exponía que la estrategia tiene bastante éxito.Ahora imaginemos que nuestra sociedad evolucionara hasta una sociedad controlada en la que la información es fácilmente filtrada y estudiada. Es decir, los gobiernos guardan nuestras llamadas telefónicas, nuestros e-mails, los mensajes de móvil, los textos que publicamos en internet (porqué no, tarde o temprano se llegaría a esto)... Nos encontraríamos en el mismo caso que el de aquellos sacerdotes. Las fuerzas de seguridad tendrían el poder de estudiar todos nuestros escritos y conversaciones, en esta situación, me pregunto ¿quién no pensaría que es más prudente evitar conversaciones que se salgan de la norma social? ¿quién no sería consciente de que cada vez que habla o escribe contra un político puede estar arriesgándose a recibir un aviso o de recibir represalias? ¿Cuántos de nosotros no llegaríamos a la conclusión de que es mejor moderarse? ¿Cuántas personas agacharían la cabeza y callarían? La retención de datos puede convertirse en un hecho dentro de poco. Podemos comenzar a tolerar que nuestros derechos desaparezcan y que se forme una elite capaz de controlar las voces de los demás. Cualquier miembro de la elite podría acceder a todo nuestro historial y usarlo en nuestra contra para librarse de un estorbo, de alguien que está tratando de impedir el abuso de poder.
El abuso de poder es un hecho demostrado en todas las épocas y culturas en las que ha existido el ser humano. Las personas que abusaron de su poder sólo seguían su naturaleza y aprovecharon lo que legalmente estaba permitido para su propio beneficio, es una tentación enorme y muchas veces el hombre simplemente cree que lo que hace está justificado. Quien crea que los datos retenidos no van a usarse para abusar de los ciudadanos es un ingenuo. Si los peores pronósticos se cumplen, van a obligarnos a cambiar seguridad por unas leyes que pueden propiciar los abusos de poder, el miedo al terrorismo por el miedo a nuestras propias palabras. Este sería el peor de los casos, con suerte se establecerán medios para impedir o dificultar los abusos, pero para que esos medios se pongan en marcha la sociedad ha de demostrar qu... (... continúa)
11/08/2005
PODER EXCESIVO
Richard Stallman alerta del "poder excesivo" de los Estados al registrar datos de todos los ciudadanos para combatir el terrorismo
Este es el enlace a la noticia.
No olvides firmar aquí, estar atento a las restricciones que se nos imponen y sobre todo de pasar este enlace para que otras personas sean conscientes de lo que sucede. ¡Pásalo!
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17/08/2005
SOBRE EL CONCEPTO BORREGUIL EN NUESTRA SOCIEDAD
Es el momento de que los que paséis por este blog seáis partícipes de un rotundo experimento sobre psicología veraniega. Mirad durante diez segundos la fotografía de arriba, no a los gallus gallus que tratan de crear un túnel por el que escapar, sino a las dos personas de abajo. Después de observar durante ese tiempo la imagen, responde a la siguiente pregunta ¿las personas te han parecido personas inteligentes o más bien borregos?Sorprendentemente, en un 99,99% de los casos se acaba viendo borregos en la fotografía. Hay que advertir sin embargo que no son tales los fotografiados, son gente inteligente, pero las circunstancias ambientales que nos rodean nos hacen percibir de un modo erróneo la realidad, pronto aclararé la causa.
Lo que voy a demostrar es tan demoledor que es preferible comenzar exponiendo los méritos del experimento para aumentar su credibilidad. Lo primero que hay que advertir es que una gran cantidad de investigadores han participado en la creación de la estadística: Gatopardo, Muiño y la gente de Ciberpunk, así como yo mismo, hemos hecho la prueba en 1000 voluntarios, de los cuales todos menos uno vieron los borregos (esta era la primera parte de la prueba, después expondré la segunda). Así, Gatopardo entrevistó a 246 voluntarios, Muiño a 366, la peña de Ciberpunk a 387 y yo a 1 persona, que casualmente era yo mismo, ya que no tuve tiempo para más. De todas esas personas, sólo una percibió que esos borregos no eran unos borregos y fue la persona que yo entrevisté.
Sin embargo, como segunda parte del experimento se suministró una fotografía nocturna en la que había una absoluta falta de luz y en esas condiciones, un 100% de los entrevistados no vio a esos “borregos”... sospechoso.
Los hechos son evidentes: ante una alta luminosidad esas personas parecieron borregos mientras que ante un bajo nivel de luminosidad, no. ¿Las conclusiones? Teniendo en cuenta que estamos en verano, parece evidente que esas personas parecen borregos por el color de su piel. Ambos están blancos y no sólo eso, sino que además están a la sombra y no tomando el sol como debieran en este mes de Agosto. Sí señores, el 99’99% de los entrevistados confundió a esas personas como borregos únicamente por el color blanco de su piel. Craso error y clara demostración de que nuestros conceptos mentales están equivocados. Para la mayoría de la población, si una persona está al sol, a 30 grados o más, no es borrega, mientras que si está fresquito a la sombra sí es borrega. Se preguntarán: ¿cómo es posible esto?, yo también me lo pregunto y los de la foto también se lo preguntan. La única explicación es que la industria turística y el deseo de destacar sobre las demás personas de nuestra ciudad han producido esa extraña inversión en nuestros conceptos, haciendo primar el status social ante la lógica, asociando la piel castigada y quemada con la belleza y la piel sana con la fealdad. A los que acaben de comenzar su quincena de vacaciones sólo puedo decirles que, como demuestra el experimento, el mejor momento para ir a la playa es por la noche, es cuando te aseguras de que nadie puede verte como un borrego por muy blanco que estés...
19/08/2005
CERCA DE ATLANTIS
Ramón, no el Ramón de Ciberpunk, sino el Ramón de los Unicornios, me enviaba el otro día el enlace hacia una noticia de BBC mundo en la que se destacaba que “el eminente historiador Jacques Collin-Girard” investigaba la posibilidad de que la atlántida estuviera realmente muy cerca nuestro, al oeste de Gibraltar, en un archipiélago que habría estado en el estrecho de Gibraltar, entre Cádiz y Marruecos . No es el único que lo afirma, esa teoría, la maneja desde hace tiempo un investigador hispano-cubano llamado Georgeos Díaz-Montexano.La teoría de Díaz está basada en los propios textos de Platón, que aludían a “Las columnas de Hércules”, es decir, el estrecho de Gibraltar, cerca de “Gadir” la antigua ciudad fenicia, palabra de la que derivó Cádiz.
Quizá los Atlantes vivieron relativamente cerca nuestro y quizá pronto se acabe por confirmar esta teoría
La Atlántida en el estrecho de Gibraltar.
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_4154000/4154226.stm
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_3230000/3230239.stm
La atlántida en Cádiz.
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_3781000/3781609.stm
Las investigaciones de Georgeos Díaz-Montexano:
http://www.phistoria.net/content/view/26/2/
http://www.phistoria.net/content/view/69/2/
El foro de Díaz-Montexano:
http://atlantisnews.proboards42.com/
20/08/2005
NO A LA RETENCIÓN EN MEDIAWIKI
Para ver la página creada usando MediaWiki, que contiene información sobre la campaña y estadísticas actualizadas cada hora, pincha aquí.
22/08/2005
¿Nuevo orden virtual?
ffuente: http://www.geocities.com/CapitolHill/3162/nov.html
por Jose Carlos García
No siempre las peores intenciones acaban por conseguir sus óptimos resultados. En el caso de Internet, el encargo del Departamento de Defensa de los EE.UU. a las universidades para lograr ser invencible, terminó siendo un arma de doble filo. Necesitaba un sistema que pudiera sobrevivir a un ataque masivo en caso de guerra nuclear. La solución fue descentralizar y luego interconectar entre sí los ordenadores de las bases militares por medio de una red.
Esta idea fue rescatada por las universidades subvencionadas y propagada por los foros de aficionados a los microordenadores, "hackers" y activistas, que empezaron a ver en aquel medio una posibilidad de cooperación a distancia entre grupos afines dispersos geográficamente. Comenzaron a proliferar nodos de comunicaciones (BBSs) por todas partes, los cuales se conectaban periódicamente entre sí por medio del teléfono. Cada vez más gente utilizaba este método de una manera anónima y comenzaron a crearse las llamadas comunidades virtuales. Curiosamente, con la intención de conseguir un ejército invencible, se construyó una red incontrolable, incensurable. Pretendiendo una comunicación entre los grandes ordenadores militares se acabó comunicando a personas y colectivos por medio de microordenadores.
Estas pequeñas redes se fueron interconectando hasta llegar a un complejo sistema que cubrió toda la superficie del planeta: Internet. Sin estrutura jerárquica ni órgano de gobiernos, principalmente tenía un uso civil y científico. Grupos muy variados se enviaban mensajes, imágenes, documentos, etc. de una forma más cómoda y barata que con el conocido fax. Aunque para ello se necesitaba un ordenador con módem y una línea telefónica. Esto creó la primera zanja entre los ahora llamados info-ricos e info-pobres.
Y ocurrió que, desde el mundo científico -esta vez con unos fines nada perversos- se inventó un método para poder unificar el modo de acceder a la información que había repartida por los ordenadores. Se llevó la idea del hipertexto al ámbito de las redes. Un texto que tuviera dentro de sí referencias a otros, dentro del mismo ordenador o en cualquier otro conectado a la red, podría llevarnos, sólo manejando el ratón, a obtener ese otro texto referenciado. Así se podría construir la biblioteca virtual más grande del mundo y hacerla accesible a la gente. A este invento se le denominó "web" (telaraña) y a la acción de moverse entre los textos referenciados o enlazados se le llamó "navegar".
Desgraciadamente esto se desvió hacia otra parte, pues las potencialidades del uso civil se esfumaron rápidamente en cuanto llegaron los mercaderes. Éstos vieron las posibilidades que brindaba el nuevo medio: mayor información sobre las preferencias de sus clientes, publicidad dirigida y adaptada, la teletienda perfecta. Se comenzaron a crear grandes centros virtuales de entretenimiento/publicidad que intentaban atrapar la atención del "navegante", pues tal era la cantidad -todavía hoy crece exponencialmente- de nodos conectados a la red que navegar resultaba a veces improductivo y aburrido.
Recientemente, con la excusa de liberar a los usuarios de la necesidad de buscar entre la increíble cantidad de datos disponibles, estan apareciendo ofertas de suscripciones a centros de información que preseleccionan y adornan con anuncios la misma, salvándonos de una bulimia informativa. Estos agentes evitarán cualquier sorpresa en nuestro buzón personal. Una vez caracterizados perfectamente no tendremos por qué preocuparnos en explicar nuestros deseos y preferencias. Así pasamos de un uso activo de la red a ser meros espectadores pasivos, como ocurre con la TV.
Resulta más interesante ir a la deriva por el océano del web que ser atrapado en uno de esos gigantescos remolinos; más gratificante el Caos de la información desordenada que el Orden de los nuevos centros virtuales; más... (... continúa)
por Jose Carlos García
No siempre las peores intenciones acaban por conseguir sus óptimos resultados. En el caso de Internet, el encargo del Departamento de Defensa de los EE.UU. a las universidades para lograr ser invencible, terminó siendo un arma de doble filo. Necesitaba un sistema que pudiera sobrevivir a un ataque masivo en caso de guerra nuclear. La solución fue descentralizar y luego interconectar entre sí los ordenadores de las bases militares por medio de una red.
Esta idea fue rescatada por las universidades subvencionadas y propagada por los foros de aficionados a los microordenadores, "hackers" y activistas, que empezaron a ver en aquel medio una posibilidad de cooperación a distancia entre grupos afines dispersos geográficamente. Comenzaron a proliferar nodos de comunicaciones (BBSs) por todas partes, los cuales se conectaban periódicamente entre sí por medio del teléfono. Cada vez más gente utilizaba este método de una manera anónima y comenzaron a crearse las llamadas comunidades virtuales. Curiosamente, con la intención de conseguir un ejército invencible, se construyó una red incontrolable, incensurable. Pretendiendo una comunicación entre los grandes ordenadores militares se acabó comunicando a personas y colectivos por medio de microordenadores.
Estas pequeñas redes se fueron interconectando hasta llegar a un complejo sistema que cubrió toda la superficie del planeta: Internet. Sin estrutura jerárquica ni órgano de gobiernos, principalmente tenía un uso civil y científico. Grupos muy variados se enviaban mensajes, imágenes, documentos, etc. de una forma más cómoda y barata que con el conocido fax. Aunque para ello se necesitaba un ordenador con módem y una línea telefónica. Esto creó la primera zanja entre los ahora llamados info-ricos e info-pobres.
Y ocurrió que, desde el mundo científico -esta vez con unos fines nada perversos- se inventó un método para poder unificar el modo de acceder a la información que había repartida por los ordenadores. Se llevó la idea del hipertexto al ámbito de las redes. Un texto que tuviera dentro de sí referencias a otros, dentro del mismo ordenador o en cualquier otro conectado a la red, podría llevarnos, sólo manejando el ratón, a obtener ese otro texto referenciado. Así se podría construir la biblioteca virtual más grande del mundo y hacerla accesible a la gente. A este invento se le denominó "web" (telaraña) y a la acción de moverse entre los textos referenciados o enlazados se le llamó "navegar".
Desgraciadamente esto se desvió hacia otra parte, pues las potencialidades del uso civil se esfumaron rápidamente en cuanto llegaron los mercaderes. Éstos vieron las posibilidades que brindaba el nuevo medio: mayor información sobre las preferencias de sus clientes, publicidad dirigida y adaptada, la teletienda perfecta. Se comenzaron a crear grandes centros virtuales de entretenimiento/publicidad que intentaban atrapar la atención del "navegante", pues tal era la cantidad -todavía hoy crece exponencialmente- de nodos conectados a la red que navegar resultaba a veces improductivo y aburrido.
Recientemente, con la excusa de liberar a los usuarios de la necesidad de buscar entre la increíble cantidad de datos disponibles, estan apareciendo ofertas de suscripciones a centros de información que preseleccionan y adornan con anuncios la misma, salvándonos de una bulimia informativa. Estos agentes evitarán cualquier sorpresa en nuestro buzón personal. Una vez caracterizados perfectamente no tendremos por qué preocuparnos en explicar nuestros deseos y preferencias. Así pasamos de un uso activo de la red a ser meros espectadores pasivos, como ocurre con la TV.
Resulta más interesante ir a la deriva por el océano del web que ser atrapado en uno de esos gigantescos remolinos; más gratificante el Caos de la información desordenada que el Orden de los nuevos centros virtuales; más... (... continúa)
25/08/2005
LA GUERRA ES LA PAZ
La sociedad más destructiva y terrible imaginable ya fue imaginada por George Orwell. 1984 es el infierno, la aniquilación del ser humano como ser libre y la visión más desesperanzadora del mundo que he leído. En estos días en que los soldados españoles van a Afganistán a luchar por la paz, es cuando se ve que ciertas mentiras y engaños se parecen mucho a las que se usan en la actualidad.En 1984, tres eran los grandes slogans del Partido Interior que dominaba los destinos de sus habitantes, los escribo y los comento por encima:
Guerra es Paz
Libertad es Esclavitud
Ignorancia es Fuerza
La Guerra es la paz. El estado de guerra continuo y constante trae la estabilidad al mundo, manteniendo a los poderosos en su cima y a los ciudadanos en la miseria y en la imbecilidad.
La Libertad es Esclavitud. El ser humano queda completamente privado de individualidad. Todo aquél que se comporta como un ser independiente y no como miembro de la masa es capturado por la "Policía del Pensamiento", considerado un "Crimental" y llevado al "Ministerio del Amor" donde su personalidad es destruida. En 1984, los esclavos creen ser libres.
La Ignorancia es Fuerza. El Partido se encarga de mantener en la ignorancia a los ciudadanos y obliga a que toda la información sobre el pasado se rescriba según sus propios intereses. Lo que estaba escrito ayer, si hoy se demuestra como peligroso, se rescribe para que no queden pruebas. La sociedad vive en el más absoluto desconocimiento del pasado, que es modificado día tras día para que la historia sea como el Partido quiere. Como el pueblo es ignorante, el estado es fuerte.
Si comparamos el estado de guerra actual de los EEUU con las teorías sobre "La Guerra es la Paz" podemos encontrar grandes similitudes.
Aquí pongo el texto que hace referencia al peligro que supone para el estado que el nivel de la calidad de los ciudadanos aumente y cómo la guerra es el camino para que los ciudadanos admitan que la sociedad no puede darles una vida mejor, distinta a la de la pobreza y el miedo:
"Pero también resultó claro que un aumento de bienestar tan extraordinario (nota: debido al extraordinario desarrollo de la tecnología y de las máquinas) amenazaba con la destrucción de una sociedad jerárquica. En un mundo en que todos trabajaran pocas horas, tuvieran bastante que comer, vivieran en casas cómodas e higiénicas, con cuarto de baño, calefacción y refrigeración, y poseyera cada uno un auto o quizás un aeroplano, habría desaparecido la forma más obvia e hiriente de la desigualdad. Si la riqueza llegara a generalizarse, no serviría para distinguir a nadie. Sin duda, era posible imaginarse una sociedad en que la riqueza, en el sentido de posesiones y lujos personales, fuera equitativamente distribuida mientras que el poder siguiera en manos de una minoría, de una pequeña casta privilegiada. Pero, en la práctica, semejante sociedad no podría conservarse estable, porque si todos disfrutasen por igual del lujo y del ocio, la gran masa de seres humanos, a quienes la pobreza (nota: y el ocio desmedido) suele imbecilizar, aprenderían muchas cosas y empezarían a pensar por sí mismos; y si empezaran a reflexionar, se darían cuenta más pronto o más tarde que la minoría privilegiada, no tendría derecho alguno a imponerse sobre los demás y acabarían barriéndoles. A la larga, una sociedad jerárquica sólo sería posible basándose en la pobreza y en la ignorancia"... [] .... El problema era mantener en marcha las ruedas de la industria sin aumentar la riqueza real del mundo. Los bienes habían de ser producidos, pero no distribuidos. Y, en la práctica, la única manera de lograr esto era la guerra continua.
El acto esencial de la guerra es la destrucción, no forzosamente de vidas humanas, sino de los productos del trabajo. La guerra es una manera de pulverizar o de hundir en el fondo del mar los materiales que en la paz constante podrían emplearse para que las masa... (... continúa)
26/08/2005
RIÉNDOSE ANTE LA MUERTE
Esto escribía en su obra “Testamento” el goliardo Francois Villon, primer poeta maldito de Francia mientras esperaba que se cumpliera la sentencia de muerte a la que había sido condenado:“Yo soy Francois, lo cual me pesa.
Nacido en París, junto a Pontoise
Y de la cuerda de una toesa
sabrá mi cuello lo que mi culo pesa.”
Hasta ahora se trataba de uno de los mejores ejemplos que conocía de un hombre condenado enfrentándose a la muerte con el sentido del humor como arma. Ante la muerte cierta, parece que el peso de la vida desaparece y más de uno torna su ánimo calmado y su lengua punzante. Ahora estoy leyendo los ensayos de Michel de Montaigne y en los Ensayos I, capítulo XIV me he encontrado uno de estos textos dedicado a las grandes preocupaciones humanas, y así se expresa respecto a los pesares de la gente y a la actitud ante la muerte:
“Los hombres (dice una antigua sentencia griega) están atormentados por la idea que tienen de las cosas, no por las cosas en sí. Mucho ganaríamos en cuanto al alivio de nuestra mísera condición humana si se pudiese establecer siempre como verdadera esta tesis. Ya que si los males solo pueden penetrar en nosotros a través de nuestro juicio, parece lógico que esté en nuestro poder el despreciarlos o el tornarlos hacia el bien. Si las cosas se entregan a nuestra merced, ¿por qué no cambiarlas o adaptarlas en beneficio nuestro? Si lo que llamamos mal y tormento no es ni mal ni tormento de por sí, sino que solo nuestra fantasía le presta esta cualidad, en nosotros está el cambiarla. Y pudiendo escoger, si nadie nos fuerza, estamos prodigiosamente locos al tomar partido por lo más molesto y al dar a las enfermedades, a la indigencia y al desprecio, un gusto malo y amargo pudiendo dárselo bueno, y puesto que el destino sólo nos proporciona la materia, a nosotros toca el darle forma.
...
Cuántas personas del pueblo vemos que van a la muerte, y no a la muerte normal, sino envuelta en la vergüenza y a veces acompañada de atroces tormentos, con tanta serenidad, unos por tozudez, otros por necedad, que nadie advierte cambio alguno en su estado ordinario; ocupándose de los quehaceres domésticos, aconsejando a sus amigos, cantando, haciendo discursos y entreteniendo al vulgo, mezclando bromas incluso y bebiendo a la salud de sus conocidos al igual que Sócrates. Uno al que llevaban a la horca decía que no lo hiciesen por tal calle pues corría el peligro de que un tendero le echase el guante a causa de una antigua deuda. Decíale otro al verdugo que no le tocase la garganta porque no le hiciera retorcerse de risa de tan cosquilloso como era. Otro respondió al confesor que le prometía que cenaría esa noche con el Señor: “Id vos, id vos, que yo por mi parte ayuno”. Otro, habiendo pedido algo de beber, al haber bebido el verdugo primero dijo que no quería beber después de él por miedo a coger las viruelas. Todos hemos oído contar la historia del picardo aquél, al que, estando en el cadalso, le presentaron a una prostituta para (como nuestra justicia permite a veces) salvarle la vida si quería casarse con ella; él, habiéndola contemplado un poco y viendo que cojeaba, dijo: “Quita, quita, que cojea”.“
Y me salgo un buen trozo y llego hasta la respuesta que le da un condenado al sacerdote que intenta conseguir que se encomiende a Dios:
“Al hombre que le exhortaba a encomendarse a Dios, preguntole:
- Quién va para allá?
Respondiole el otro:
- Vos dentro de poco si a Él le place.
- ¿Estaré allí mañana por la noche? – replicó.
- Encomendaos simplemente a Él – prosiguió el otro - , pues pronto estaréis allí.
- Entonces más vale que yo mismo le lleve mis encomiendas – añadió él.”
27/08/2005
LA COMPLEJIDAD COMO GARANTIA DE LIBERTAD
Un sistema político formado por los seres humanos, esas criaturas tan imperfectas y tendentes a satisfacer sus propias necesidades y no las de los demás, ¿puede garantizar el respeto a todas las personas? En principio lo haría si a la hora de tomar decisiones se tiene en cuenta a todos los ciudadanos. Hoy por hoy este sistema no es viable, ya que necesitaría que todos expresáramos nuestra opinión sobre todos los asuntos de la comunidad y al no existir un medio que permita tal recolección de opiniones con garantías, es decir, suficientemente fiable, acabamos por admitir que hay que seleccionar a los políticos para que decidan en nuestro nombre.La democracia no es el mejor sistema de gobierno conocido por el hecho de que los gobernantes se elijan, sino porque sus mecanismos permiten la existencia de un gran número de partidos políticos que se ven abocados a intentar satisfacer a todos los ciudadanos y a denunciar cuando esto no está sucediendo. Lo que quiero decir es que todo va bien mientras los políticos tienen intereses dispares y contrapuestos. Los políticos no pueden ignorar un sector de la población (empresarios, trabajadores, etc) sin la consecuencia natural de perder votos que ganarán sus contrarios. Cuantos más partidos políticos compiten, más efectivo es el sistema.
La democracia, por tanto, funciona cuando forma un modelo complejo en el que los políticos no pueden arriesgarse a caer en la corrupción porque eso les haría perder poder. La corrupción, que generalmente permite un aumento del control del gobernante, en una sociedad democrática puede volverse en su contra. La democracia es, por tanto, el sistema político más eficiente a la hora de evitar la corrupción y esa es su verdadera virtud, pero como tampoco es incapaz de evitarla por completo, es simplemente el sistema de gobierno menos malo, que es lo que se suele decir de ella.
La democracia es complejidad y sólo es el mejor sistema que conocemos porque es el sistema más complejo que podemos desarrollar, por lo menos así era hasta el nacimiento de internet. Cuantos más intereses hayan en el juego de la política, menos corrupto se volverá ese ambiente, la sociedad se puede mejorar, entonces, añadiendo complejidad al conjunto de poderes que cohabitan en un territorio, esto hará aún más difícil su control, la corrupción y por tanto será más libre. Desde hace poco tiempo, un nuevo factor se va añadiendo a esta ecuación y ese factor es la ciudadanía. Hasta ahora, los ciudadanos eran un sector pasivo que recibían la información por medios ajenos, que delegaban las decisiones en otras personas y que se sometían a los dictados del poder hasta que el descontento era tan grande que la chispa de la manifestación o la revolución prendía. Ahora, sin embargo, la ciudadanía puede organizarse mejor usando los sistemas de comunicación o la red, lo que la va convirtiendo en un poder independiente. Realmente este sería el estado aconsejable para el pueblo: ser un poder independiente, ser verdaderos individuos que no necesitan afiliarse a una ideología o asociación para hacer valer lo que les conviene. Ser parte de la complejidad social, un elemento igual de importante que los demás: jueces, políticos, empresarios, funcionarios, etc. Esperemos que las nuevas tecnologías nos sigan sirviendo para aumentar la independencia de los ciudadanos del resto de poderes, aumentando la complejidad de la sociedad (nunca reduciéndola) y haciéndola más estable, más libre y mejor para todos, un espacio en el que es el hecho de ser distintos el que garantiza que siempre habrá sitio para todos porque nadie puede conseguir el control absoluto.
(El gráfico es una creación copyleft de Sombra)
29/08/2005
MONTAIGNE SOBRE ATLANTIS
De los ensayos I, capítulo XXXI, Montaigne hablando de la Atlántida y de América.
Tuve junto a mí durante largo tiempo a un hombre que había vivido diez o doce años en ese otro mundo descubierto en nuestro siglo, en el lugar donde Villegagnon tomó tierra y al que llamó Francia antártica (nota: Brasil, fue llamado de ese modo por Villegagnon cuando desembarcó en 1557). Este descubrimiento de un país infinito parece ser considerable. No sé si puedo asegurar que se harán otros en el futuro [...]. Platón introduce a Solón (en el Timeo 21b-25d), para contar cómo supo por los sacerdotes de la ciudad de Sais en Egipto que, antaño, antes del diluvio, existía una gran isla llamada Atlántida, exactamente en la boca del estrecho de Gibraltar, que comprendía más países que Asia y África juntas; y que los reyes de aquel territorio, que no solo poseían esa isla sino que habían avanzado tan lejos en tierra firme que llegaban a lo ancho de África hasta Egipto y a lo largo de Europa hasta la Toscana, decidieron dar un salto hasta Asia y subyugar a todas las naciones que bordean el mar Mediterráneo hasta el golfo del mar Mayor; y para ello, atravesaron las Españas, las Galias, Italia, hasta Grecia, donde los atenienses los contuvieron; mas que, algún tiempo después, fueron engullidos por el diluvio, los atenienses, ellos y su isla. Es muy verosímil que aquel enorme estrago de agua produjera cambios extraños en las regiones de la tierra, al igual que se considera que el mar arrancó a Sicilia de Italia. [...] Mas no hay grandes indicios de que esta isla (Atlántida) sea ese mundo nuevo que acabamos de descubrir, pues tocaba casi con España y sería increíble que la inundación la hubiera apartado hasta donde está, a más de mil doscientas leguas, aparte de que las modernas expediciones han descubierto que casi no es una isla, sino tierra firme.
Tuve junto a mí durante largo tiempo a un hombre que había vivido diez o doce años en ese otro mundo descubierto en nuestro siglo, en el lugar donde Villegagnon tomó tierra y al que llamó Francia antártica (nota: Brasil, fue llamado de ese modo por Villegagnon cuando desembarcó en 1557). Este descubrimiento de un país infinito parece ser considerable. No sé si puedo asegurar que se harán otros en el futuro [...]. Platón introduce a Solón (en el Timeo 21b-25d), para contar cómo supo por los sacerdotes de la ciudad de Sais en Egipto que, antaño, antes del diluvio, existía una gran isla llamada Atlántida, exactamente en la boca del estrecho de Gibraltar, que comprendía más países que Asia y África juntas; y que los reyes de aquel territorio, que no solo poseían esa isla sino que habían avanzado tan lejos en tierra firme que llegaban a lo ancho de África hasta Egipto y a lo largo de Europa hasta la Toscana, decidieron dar un salto hasta Asia y subyugar a todas las naciones que bordean el mar Mediterráneo hasta el golfo del mar Mayor; y para ello, atravesaron las Españas, las Galias, Italia, hasta Grecia, donde los atenienses los contuvieron; mas que, algún tiempo después, fueron engullidos por el diluvio, los atenienses, ellos y su isla. Es muy verosímil que aquel enorme estrago de agua produjera cambios extraños en las regiones de la tierra, al igual que se considera que el mar arrancó a Sicilia de Italia. [...] Mas no hay grandes indicios de que esta isla (Atlántida) sea ese mundo nuevo que acabamos de descubrir, pues tocaba casi con España y sería increíble que la inundación la hubiera apartado hasta donde está, a más de mil doscientas leguas, aparte de que las modernas expediciones han descubierto que casi no es una isla, sino tierra firme.
31/08/2005
EL ENTUSIASMO COMO MOTOR DEL SER HUMANO
“Somos lo que hacemos con nuestro tiempo” escribía hace unos días, comentando que una persona destaca y desarrolla por encima de lo común aquella tarea a la que dedica todo su tiempo. Aspectos como su título académico o la carga genética no influyen tanto, según yo creo entender. Lo importante parece ser el tiempo dedicado, la experiencia que proporciona el esfuerzo constante aplicado al desarrollo personal. Sin embargo, habría un problema a la hora de realizar este esfuerzo constante y es nuestra propia naturaleza, tan preocupada por la satisfacción de nuestras necesidades inmediatas: hambre, sueño, placeres... Estamos rodeados por estímulos que son capaces de arruinar nuestra concentración, requisito tan deseado para la obtención del progreso personal. Supongo que cada uno conseguirá la concentración usando sus propios métodos, habrá a quien no le resulte costoso lograrlo, habrá a quienes sí, quienes tal vez necesiten recompensas adicionales para sentirse motivados, el objetivo, al final, es concentrarse.La concentración es el verdadero motor de la comprensión. Valen más quince minutos de aprendizaje en el que la mente está concentrada que horas de divagación, que equivaldrán a horas echadas en balde. La concentración es el primer elemento imprescindible, después vienen otros como la asociación mental de lo aprendido y la puesta en práctica. Se aprende lo que se asocia, se asocia lo que se practica, porque practicando se producen una infinidad de sensaciones que ayudan a retener en la mente las ideas que perseguimos.
Y todos estos requisitos pueden cumplirse fácilmente cuando una persona está bajo un estado anímico especial: el entusiasmo. Una persona entusiasmada por lo que hace alcanza el mayor grado de concentración, asocia con la mayor facilidad y practica con el mayor tesón. Es el entusiasmo el mejor estímulo para la persona. Repasando biografías de grandes artistas o personalidades humanas, hay un rasgo que comparten: esa gran cantidad de tiempo que han dedicado llevados, en gran número, por la pasión hacia sus actividades. La historia habla de innumerables personas a las que las circunstancias le obligaron a entrar sus páginas, pero también de ese otro grupo de gente que ha destacado y ha logrado sus propios párrafos por derecho propio. Y si ellos no han entrado, sí lo han hecho sus obras.
Edison construyó unas dos mil bombillas antes de dar con una que funcionara y dedicó toda su vida a la creación de inventos sin importar el número de fracasos previos. Alejandro Magno se lanzó a la conquista del mundo llevado también por unas ideas que le poseían. La abolición de la esclavitud en los países occidentales fue defendida por gente entusiasmada por sus creencias y la segunda guerra mundial fue causada por alguien en el que hervía el mismo sentimiento.
Los humanos notamos esa emoción en las personas a las que escuchamos y nos dejamos atrapar por ellas, ignorando a los que no tienen ese brillo en los ojos. Es el entusiasmo uno de los grandes motores de la humanidad, de los grandes cambios en la historia, de las proezas humanas, de los hallazgos científicos. Y si no se aspira a llegar a tanto, se puede considerar simplemente la llama que permite el desarrollo de una persona. Habla con alguien y averigua qué le apasiona y entusiasma, encontrarás no sólo aquello en lo que puede alcanzar su máximo potencial, sino también lo que lo hace único y digno de maravilla, lo que lo hace especial. A todos hay algo que nos entusiasma, eso es lo que nos hace extraordinarios y ese algo es fácil de encontrar en los demás.
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